Los pacientes son personas, no son ni signos ni síntomas y no hay que tratarles como tal.

Hay que tratar a la persona no olvidando la enfermedad, es decir, no manipular al paciente de manera que se despersonalice, no aprovecharse con la bata o pijama blanco, tener en cuenta en todo momento su dignidad, sus valores… y no llamarle con términos despectivos como “el de la 213”, que no se ponga la palabra encamado en google y salga: Cuidados del paciente encamado - Guía Sanitaria. Ser conscientes de lo que se dice puesto que lo que se dice y lo que se hace afecta al paciente.

Irene Martínez Usero
Estudiante de enfermería, Universidad de Alicante