La salud no es la ausencia de enfermedad, es una actitud de aceptación de las circunstancias y un compromiso con la vida.

Los modelos de salud-enfermedad plantean un continuo en el que se sitúa a las personas como enfermas o sanas. Este modelo presupone un punto de partida que estigmatiza sin paliativos cualquier situación en la que las circunstancias vitales presentan a un ser humano particular con una limitación asociada a una condición física o mental. Pasando de ser "Ciudadanos" a "Enfermos". Este estigma es más significativo en las situaciones donde las circunstancias físicas o mentales son más graves. Cambiar la visión hacia un modelo de "ciudadanía" requiere de un cambio hacia un compromiso con el valor humano del auto cuidado que sitúa al profesional de la salud como un acompañante en el proceso. Este compromiso pasa necesariamente por la aceptación de que, como seres humanos, estamos inmersos en un contexto que genera sufrimientos físicos y mentales.

Francisco de la Torre Rosa

Etiquetas